Pentium a la parrilla
Desde hace unos días noté que la temperatura de mi flamante Pentium IV subía bastante más de lo normal (pasaba de los 60º cuando normalmente no subía de los 40º). Al principio lo atribuí a que algún proceso del sistema estaba tostando mi CPU pero no era algo tan sencillo… Miré del derecho y del revés todos los procesos, aplicaciones de inicio, limpié el registro, desactivé la indexación de los discos duros, abrí el ordenador mil veces para revisar que todo estuviera correctamente liado (hace poco compré un disco duro SATA de 300 Gb y pensaba que me podía haber dejado algún cable suelto) pero todo fue en vano… A la que encendía el ordenador (antes de que se terminara de cargar Windows), el ventilador de la CPU ya se ponía al máximo de revoluciones a causa del sobre calentamiento del procesador.
Al 3r día del problema (hoy, bueno… ayer) sin solución me empecé a preocupar de verdad. Ya estaba casi seguro de que no era ningún problema de soft así que mientras el ordenador estaba encendido lo abrí y toqué el disipador del procesador (qué suicidio dirán algunos LOL) el caso es que estaba frío cuando no debería estarlo. Me explico… Yo tengo, o tenía, un disipador Thermaltake SubZero 4G termoeléctrico. El sistema termoeléctrico enfría mucho la parte del disipador en contacto con el procesador y calienta mucho la parte opuesta, la parte en contacto con el ventilador (este sistema hasta necesita una fuente de alimentación independiente WTF!?). Por eso he dicho que el disipador no debía estar frío, sino hirviendo.
Los siguientes momentos fueron los más críticos. Justo después de llegar a la conclusión de que era el disipador lo que fallaba, le explico mi teoría a DeathMetal mientras la temperatura del procesador subía hasta los 86º (OMFG!). Ya os podéis imaginar el final… Pentium a la parrilla. De momento no he intentado ponerlo en marcha de nuevo, no quiero quemarlo más de lo que ya está, aunque no se si aún funciona… Lo que sí he hecho es desmontar el disipador y ver que efectivamente era éso lo que fallaba… uno de los cables responsables de provocar el efecto termoeléctrico estaba desconectado ¬¬¡ Podéis verlo perfectamente en esta fotografía. Por cierto, aquí tenéis una foto del gigante derrotado.
Mañana iré a comprar pasta termoconductora y intentaré arrancar el PC con el disipador intel “de fábrica”. Actualizaré éste artículo con el final (feliz, esperemos) de la historia. Recemos…
PD: Bendito sea el Laptop!
UPDATE (26-01-06 03:03 pm): Esta mañana fui a comprar la pasta termoconductora, me costó pero al final la encontré. Seguidamente volví a montar el disipador original Intel. Tengo mucha suerte, pues mi Pentium IV chamuscado aún funciona :). Ahora la temperatura con el procesador al 100% no supera los 52º, nada que ver con los 86º de ayer :D
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Mucha suerte !!
Espero que no le haya pasado nada (a mi me llego a un poco mas de 90º antes de espicharla, asi que aun hay margen) :-)
Ánimo !26/1/2006 a las 10:06 am -
Gracias por los ánimos! Ya tengo la pasta termoconductora, ahora la pondré y luego actualizaré el artículo con el resultado :)
26/1/2006 a las 12:58 pm


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