El Red Bull fue creado para estimular el cerebro en personas sometidas a un gran esfuerzo físico y en coma de estrés y nunca para ser consumido como una bebida inocente o refrescante. Red Bull es la bebida energizante que se comercializa a nivel mundial con el eslógan “Aumenta la resistencia física, agiliza la capacidad de concentración y la velocidad de reacción, brinda más energía y mejora el estado de ánimo“. Así pues nadie negará que Red Bull es y fue la bebida energética del milenio.

Red Bull ha logrado llegar a más de 100 países de todo el mundo. La marca del “Toro Rojo” tiene como público a jóvenes y deportistas, dos segmentos atractivos que han sido cautivados por el estímulo que causa la bebida.
Fue creada por Dietrich Mateschitz, un empresario de origen austríaco que descubrió la bebida por casualidad. Sucedió en un viaje de negocios a Hong Kong, cuando trabajaba para una empresa fabricante de cepillos de dientes. El líquido, basado en una fórmula que contenía cafeína y taurina, causaba furor en ese país. Justamente, imaginó un rotundo éxito de esta bebida en Europa, donde todavía no existía el producto, además de ver una oportunidad inmejorable de convertirse en empresario.
Aún así no todos los países aceptan tener a la venta Red Bull así como así.
Francia, Dinamarca y Noruega ente otros todavía no aceptan su venta básicamente por sus ingredientes minerales y estimulantes. Por ejemplo tenemos sus componentes de vitaminas mezcladas con Glucurolactone, químico que fue desarrollado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos durante los años 60 para estimular la moral de las tropas acantonadas en Vietnam, pues actuaba como una especie de droga alucinógena que daba una útil sensación de bienestar durante la guerra. Y se rumorea que sus efectos en el organismo fueron tan devastadores que fue eliminada ante el alto índice de casos de migrañas, tumores cerebrales y enfermedades del hígado que mostraron algunos soldados que la consumieron. Aunque el glucurolactone es un sub-producto del sistema metabólico humano.
En la lata de Red Bull se lee que entre sus componentes está, además del Glucurolactone, catalogado médicamente como un estimulante, la taurina, que tanta gente con ganas de desprestigiar ha dicho que procede del semen de toro. Éso es completamente falso. Lo real es que la primera vez que se aisló fue en bilis de buey, hace más de 150 años, pero ahora no procede de ahí ni mucho menos.
Pero lo que no advierte nadie sobre el Red Bull son las posibles consecuencias de su consumo continuo, que obligan a colocar una serie de advertencias:
- Es peligroso tomarlo si después no haces un ejercicio físico, ya que su función energizante acelera el ritmo cardiaco y te puede ocasionar un infarto fulminante.
- Corres el peligro de sufrir una hemorragia cerebral, debido a que el Red Bull contiene componentes que diluyen la sangre para que al corazón le cueste mucho menos bombearla, y así poder hacer un esfuerzo físico con menos agotamiento.
- Es muy malo mezclar Red Bull con alcohol, porque la mezcla convierte la bebida en una Bomba Mortal que ataca directamente al hígado provocando que la zona afectada no se regenere nunca más. La mezcla de estimulantes con depresores puede provocar ritmos cardíacos anormales.
- Uno de los componentes principales del Red Bull es la vitamina B12, utilizada en medicina para recuperar a pacientes que se encuentran en un coma etílico; de aquí la hipertensión y el estado de excitación en el que te encuentras después de tomarla.
- El consumo regular del Red Bull desencadena la aparición de una serie de enfermedades nerviosas y neuronales irreversibles.
Aún así, a mi me gusta. La primera vez sabe a jarabe para la tos, la segunda un poco menos, y después ya te engancha que da gusto.
(Vía DollyHouse y Wikipedia (Red Bull))