Amsterdam: DÃa 1
PIPIPIPÃ!!
PIPIPIPÃ!!
Arj, las 4.30am, hora de levantarse para el mejor viaje de mi vida (todo sea dicho he hecho pocos). Tras unos crispis para engañar el hambre me pasan a buscar y nos dirijimos al aeropuerto de Gerona. Superamos un camino lleno de niebla y llegamos al fin al aeropuerto para el vuelo de las 7:30. Qué casualidad, la mayorÃa de los pasajeros que hay hoy para Eindhoven (ciudad a hora y media de Amsterdam) son gente joven en plan jipi o con rastas o cosas asÃ.
Nos tomamos un cafelito y al fin embarcamos (tras un rato en el dichoso detector de metales). Enseguida estamos volando camino Amsterdam (más o menos) vÃa Ryanair. Nunca hice un vuelo tan largo, y me gustó, aunque la mayorÃa de tiempo solo veÃa un mar de nubes.
De repente el avión traviesa dicho mar y…premio!! Suelo medio nevado. Ahora un aeropuerto con pinceladas blancas. Sep, al fin estamos en Eindhoven. Bajamos y tras la meadita de rigor para estrenar los lababos holandeses recogemos nuestras maletas. Vamos en masa todos los españolitos, pero anda qué casualidad. A nosotros 3 melenudos nos hacen apartar y nos pasan de nuevo las maletas por rayos X. Manda webos, parece que aún no sepan que a Holanda no se entra nada, solo se saca.
Una vez superada la primera prueba compramos billetes de ida y welta a Amsterdam en bus (70€) y nos subimos. Yeah, ya estamos de camino a la ciudad del “libertinaje sexual y drogadil”. Vamos viendo tÃpicos y monótonos paisajes de bosques del norte a través de una interminable carretera bien recta. Parece que hasta en carreteras ya son mejores. Holanda 1, Casa 0.
Tras un poquito más de hora y media, y de cruzarnos con algún molino, por fin nos sacan a patadas del bus en Central Station (la estación central, como bien dice su nombre). Se nota que hemos madrugado y no hemos podido comer nada más que un bocadillo en el avión. Son las 12 y algo y estamos hambrientos, asà que nadamás ver cerca a dicha estación un restaurante de comida tÃpica holandesa nos metemos. Por dios, mejor buscar el hotel con la barriga llena que no perdernos con la barriga vacÃa. Aquà “me podéis ver” alimentando la fauna autóctona en dicho restaurante tÃpico holandés (dicen que las patatas fritas son algo tÃpico holandés, ¿no?).
Una vez repostados hacemos tripas corazón y vamos en búsqueda de nuestro barato hotel (30€ por noche).
La caminata nos lleba un buen rato, una hora quizás (estamos en un lugar completamante nuevo). Cuando por fin llegamos al Hotel Janson nos encontramos con que lo rige un primo hermano de Bin Ladem. Aunque almenos sabe hablar español, algo que nos ahorramos. Tras mucho rato siendo el hombre demasiado simpático y hacernos pagar por adelantado (esta combinación ya nos hizo sospechar) podemos dejar las cosas en nuestra habitación triple (que por cosas de la vida habÃa 4 camas) y marchamos a la aventura.
Salimos dirección Museumpleim. Allà es donde están los museos de Van Gogh y muchos otros que no se pronunciar. Pero claro, como somos unos rancios y estamos en un viaje alternativo, los vemos únicamente desde fuera. Asà que tras la “visita cultural” enfilamos chino chano hacia la plaza Dam. Por el camino vemos que allà también juegan al ajedrez, aunque algo distinto. También nos cruzamos con una pista de hielo como la de las pelÃculas.
Amsterdam es la mar de chula con sus canales. Ya tienen razón los que la llaman “La Venecia del Norte”, solo que Venecia jiede a cloaca y Amsterdam a marÃa (os lo juro, incluso en el zoo nos venÃan ráfagas de tal olorcillo).
Bueno sigamos. Al fin llegamos a la plaza Dam, epicentro de todos los lugares turÃsticos. Desde ahà vamos hacia el Barrio Rojo para visitar nuestro primer museo. Como aún es pronto (aunque allà viven en un horario más europeo que España) no hay más que un par de escaparates con muchachitas. Que asco, no se pueden hacer fotos y tienen chulos. Aún asà en los escaparates de las tiendas se puede ver de qué rollo va el barrio.
Llegamos al primer y único museo del dÃa: The Hash Marihuana & Hemp Museum. No es muy grande, pero es curioso ver las distintas utilidades y escondites y creaciones y fotos y lo que sea referente a la marihuana. Incluso tienen un cultivo interior propio.
Salimos de ahà pareciendo ser que han conseguido lo que pretendÃan con el museo. Ya estamos ansiosos. Solo salir buscamos el primer coffeeshop donde meternos (hay que visitar los sitios tÃpicos de cada paÃs, ¿no?). Mierda, en el primero solo venden semillas, te has de traer lo tuyo. Asà que probamos suerte en uno “de Bob Marley”. Bingo. 12′5€ cada bolsita (White Widow, Super Skunk, y Libano Rojo).
Y bueno, a partir de aquà digamos que todo se vuelve mucho más borroso y el tiempo pierde su linealidad. Después comemos en una pizzeria americana (más comida tÃpica holandesa, LOL) y volvemos al hotel. Premio! No nos ha estafado y nos dejan entrar. Una vez allà rompemos la única regla de la habitación: habitación para no fumadores :).
Y bien, aquà termina feliz (sobretodo feliz) mi primer dÃa en Amsterdam.
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Jue que bien vives tio¡¡¡ yo voy a ir a China dentro de poco , pero a currarrr :)
9/2/2006 a las 10:42 pm -
Genial! lo estaba viviendo, espero ese segundo dÃa!! Y que tal de ambiente? porque al tener tanta libertad en prostitución y droga no hay mucho ratero también? Os sentiais seguros?
10/2/2006 a las 12:02 pm -
Jejeje, espérate al segundo dÃa Pepe Cohete que ese es cuando pasamos por la noche por el barrio rojo y se te responderán muchas dudas ;).
10/2/2006 a las 12:21 pm -
Ou yeah! DeathMetal el aventurero explica sus historias, estoy ansioso a leer el capÃtulo donde te violaban :D
10/2/2006 a las 12:57 pm -
Joputa!! xD
Desgraciadamente eso no ocurrió. O si más no no lo recuerdo.10/2/2006 a las 1:03 pm


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